Estado físico del conductor
En este tema:
- Por qué la fatiga, el sueño, la enfermedad y las emociones alargan tu tiempo de reacción, y cómo evitarlo.
- Qué tasa de alcohol puedes tener según el conductor que seas, cómo es un control y qué pasa si das positivo o te niegas.
- Qué dice la norma de las drogas y de los medicamentos.
- Qué puedes hacer y qué no con el móvil, el navegador, las pantallas y los auriculares.
Para conducir no basta con conocer las normas: tienes que estar en condiciones de cumplirlas. El cansancio, el sueño, el alcohol, las drogas, algunos medicamentos y las distracciones empeoran justo lo que más necesitas al volante: ver bien, decidir deprisa y mover los mandos con precisión. En el examen, este tema mezcla consejos de salud con cifras exactas (tasas, puntos, multas) que no admiten error.
1. Estar en condiciones de conducir
La Ley de Tráfico te obliga a estar en todo momento en condiciones de controlar tu vehículo. El Reglamento General de Circulación (art. 18) lo concreta: tienes que mantener tu libertad de movimientos, el campo de visión necesario y la atención permanente a la conducción. Para eso vas bien sentado, cuidas de que los pasajeros mantengan una posición adecuada y colocas los objetos y animales que llevas de forma que no interfieran contigo.
Conducir es una cadena de tres pasos: percibes (ves un peatón, una señal, unas luces de freno), decides qué hacer y actúas (frenas, giras, esquivas). El tiempo que pasa desde que percibes el peligro hasta que empiezas a actuar es el tiempo de reacción. En una persona en condiciones normales es, como término medio, de medio segundo a un segundo.
Mientras reaccionas, el coche sigue a la misma velocidad. Lo que recorre en ese tiempo (figura 1) es la distancia de reacción. Después empieza a frenar y recorre la distancia de frenado; las dos juntas forman la distancia de detención, que se estudia en el tema «Velocidad».
Figura 1. A 90 km/h recorres 25 metros por segundo. Cada segundo de más que tardas en reaccionar son 25 metros en los que el coche no frena.
Todo lo que ves en este tema (fatiga, sueño, alcohol, drogas, algunos medicamentos, distracciones, enfermedad) hace lo mismo:
- Aumenta el tiempo de reacción, y con él la distancia de reacción y la de detención.
- Disminuye la capacidad para hacer bien lo que decides: movimientos más lentos e imprecisos, peor coordinación.
- Empeora la percepción: ves menos, calculas peor las distancias y las velocidades y tardas más en entender lo que pasa.
Ojo en el examen: el alcohol, la fatiga, el sueño, la distracción o los tranquilizantes aumentan el tiempo de reacción. Si una opción dice que lo reducen, es falsa.
Aptitud física. El permiso no basta: tienes que estar físicamente apto cada vez que conduces. Con un brazo escayolado no puedes conducir, porque has perdido temporalmente la aptitud física necesaria. Una enfermedad leve no te impide conducir necesariamente, pero mientras dure sigue las recomendaciones del médico.
2. La fatiga
La fatiga es el cansancio físico y mental que se acumula al conducir. Supone un descenso de tu capacidad para conducir con seguridad: disminuyen la concentración y la seguridad, los movimientos se vuelven lentos e imprecisos y el tiempo de reacción aumenta.
Qué la favorece:
- Conducir muchas horas seguidas sin descansar.
- Circular a velocidad elevada durante mucho tiempo: la fatiga llega antes y aumentan los comportamientos agresivos.
- El mal tiempo (lluvia, niebla, viento) y la vía en mal estado: hacen la conducción más incómoda y exigen más atención. En esas condiciones conviene descansar con más frecuencia.
- El calor y un habitáculo mal ventilado.
- Las comidas copiosas.
- La falta de experiencia: el conductor novel se fatiga antes, porque cada maniobra le exige más esfuerzo.
- Una mala postura al volante (apartado 9).
Señales de aviso: bostezos, ojos pesados o irritados, cambiar a menudo de postura, despistes, no recordar los últimos kilómetros, ir haciendo eses o variando la velocidad sin querer. Si las notas, la fatiga ya está ahí.
Cómo prevenirla (consejos):
- Duerme bien antes de un viaje largo.
- Haz una pausa cada 2 horas o cada 200 o 300 kilómetros, aproximadamente: sal del coche, camina un poco y bebe agua.
- Ventila bien el interior y evita el calor excesivo.
- Come ligero.
- Evita las bebidas excitantes antes de un viaje largo: tapan el cansancio un rato, pero no lo quitan.
Cuando aparece, solo la combate el descanso: detente en un lugar seguro, da un pequeño paseo y, si hace falta, duerme el tiempo necesario. Ventilar o poner música ayuda a prevenirla, pero no la cura. Un medicamento estimulante o una bebida alcohólica, nunca.
Ojo en el examen: a «¿qué debes hacer si notas fatiga?» la respuesta es siempre descansar (y dormir si hace falta), no seguir con la ventanilla bajada ni tomar estimulantes.
3. El sueño
La somnolencia es la antesala de dormirse al volante. Antes de quedarte dormido ya aumenta el tiempo de reacción y cae la atención. Puedes incluso dormirte unos segundos sin darte cuenta (un microsueño): a 90 km/h, cada segundo son 25 metros con los ojos cerrados.
Cuándo aparece más:
- De madrugada y en las primeras horas de la tarde, sobre todo después de comer. También hay accidentes por sueño de día.
- Cuando cambias tus horas habituales de sueño (turnos, viajes de noche) o has dormido poco.
- Con calor dentro del coche, con silencio prolongado y en tramos monótonos, como las autopistas y autovías con poco tráfico.
- Con comidas copiosas y con medicamentos que dan sueño.
Cómo prevenirlo:
- Duerme bien antes de salir. Es la medida fundamental para estar en condiciones óptimas.
- No empieces un viaje de madrugada: es el peor momento del día para salir.
- Antes de conducir, toma alimentos ligeros, de fácil digestión.
- Mantén el habitáculo ventilado y fresco.
Si te entra sueño, especialmente de noche: estaciona en un lugar permitido y seguro y duerme. Abrir la ventanilla o subir la música te dan unos minutos, no la solución.
4. El alcohol
4.1 Cómo pasa a la sangre
El alcohol pasa del estómago y del intestino a la sangre, y por ella llega al cerebro. Su efecto no es inmediato: la tasa sube después de beber y alcanza su punto máximo entre 30 y 90 minutos después de la última copa; como norma general, alrededor de una hora. Ese es el momento más peligroso para conducir (figura 2).
Lo que influye en la tasa que alcanzas:
- La comida. Si bebes comiendo, el alcohol se absorbe más despacio y el pico es menor, pero llega igual a la sangre.
- El peso. En general, con la misma cantidad, las personas de menor peso alcanzan tasas más altas.
- El tiempo. Solo el tiempo elimina el alcohol, y lo hace despacio. Ni el agua, ni el café, ni fumar, ni una ducha bajan la tasa.
Figura 2. La tasa de alcohol alcanza el máximo entre 30 y 90 minutos después de beber. La comida retrasa y rebaja el pico, pero no evita que el alcohol llegue a la sangre. Sin escala de tasa ni de tiempo de eliminación: la forma de la curva es orientativa.
4.2 Qué te hace al volante
- Da una falsa sensación de seguridad: te crees mejor conductor y asumes más riesgos.
- Aumenta el tiempo de reacción.
- Reduce el campo visual (el llamado efecto túnel) y la percepción del entorno (figura 4).
- Te hace apreciar mal las distancias y las velocidades.
- Empeora la coordinación y, cuando pasa la euforia, aparece el sueño.
Estos efectos se notan incluso con cantidades pequeñas, por debajo del límite legal: no hay una tasa sin riesgo. Y si se combina con drogas o con medicamentos, los efectos negativos aumentan. Lo seguro es sencillo: si vas a conducir, no bebas.
4.3 Tasas máximas
El límite se mide de dos formas: en sangre (gramos por litro, g/l) y en aire espirado (miligramos por litro, mg/l). La cifra en sangre es siempre el doble que en aire.
| Quién | Sangre | Aire espirado |
|---|---|---|
| Regla general: conductores de cualquier vehículo (también VMP) y de bicicletas | 0,5 g/l | 0,25 mg/l |
| Noveles: los 2 años siguientes a obtener el primer permiso | 0,3 g/l | 0,15 mg/l |
| Profesionales: mientras conducen vehículos de mercancías de más de 3.500 kg de masa máxima autorizada, de viajeros de más de 9 plazas, de servicio público, de transporte escolar y de menores, de mercancías peligrosas, de servicio de urgencia o de transportes especiales | 0,3 g/l | 0,15 mg/l |
| Menores de edad | 0 g/l | 0 mg/l |
Cómo se aplica:
- La tasa de novel cuenta desde tu primer permiso, no desde el último. Si tienes el A1 desde hace año y medio y sacas el B, al conducir el turismo tu tasa es 0,3 g/l hasta que el A1 cumpla 2 años. Si tienes el A desde hace más de 2 años y sacas hoy el B, tu tasa ya es la general: 0,25 mg/l. Obtener otra clase no reinicia el plazo. Una licencia de conducción antigua es distinta: su antigüedad solo cuenta cuando conduces vehículos para los que basta esa licencia (RGC art. 20). Y si eres menor de edad, tu tasa es 0 aunque ya hayan pasado los 2 años.
- La tasa de profesional depende del vehículo, no de la persona. Un camión de 3.500 kg justos que no lleva mercancías peligrosas no pasa de 3.500 kg: su conductor tiene la tasa general, 0,25 mg/l. Una ambulancia en servicio de urgencia, 0,15 mg/l.
- Menores de edad: tasa 0, sea cual sea el vehículo (por ejemplo, con 17 años y el permiso A1 o AM).
Ojo en el examen: el ciclista, el conductor de un VMP y el de un turismo tienen la misma tasa general: 0,5 g/l en sangre o 0,25 mg/l en aire. Y los ciclistas también están obligados a someterse a las pruebas.
4.4 Las pruebas de alcoholemia
Quién está obligado. Todos los conductores de vehículos y de bicicletas. También los demás usuarios de la vía, como un peatón, cuando están implicados en un accidente de tráfico. Estás obligado en todos los casos en que te lo pida un agente de la autoridad.
Cuándo te lo pueden pedir los agentes:
- Si estás implicado como posible responsable en un accidente.
- Si conduces con síntomas evidentes de ir bajo la influencia del alcohol.
- Si te denuncian por una infracción de tráfico (por ejemplo, un exceso de velocidad).
- En un control preventivo, aunque no hayas hecho nada y no tengas síntomas.
Cómo se hacen:
- Normalmente, con un etilómetro, que mide el alcohol en el aire espirado.
- Si da positivo, o si da negativo pero tienes síntomas evidentes de ir bajo la influencia del alcohol, el agente te hace una segunda prueba con el etilómetro, para contrastar. Tienes derecho a que entre la primera y la segunda pasen al menos 10 minutos.
- Puedes pedir, además, un análisis de contraste (de sangre, orina u otro) en un centro sanitario. Lo pagas por adelantado: si sale positivo, te lo cobran; si sale negativo, te devuelven el dinero.
- Puedes hacer las alegaciones que quieras, y quedan por escrito.
4.5 Inmovilización del vehículo
Si das positivo o te niegas a hacer las pruebas, los agentes pueden inmovilizar el vehículo, salvo que pueda hacerse cargo de él otra persona habilitada para conducirlo: por ejemplo, un acompañante con permiso que no haya bebido.
La inmovilización se levanta en cuanto desaparece la causa (tu tasa baja al nivel permitido) o cuando te sustituye otro conductor habilitado. Los gastos de la inmovilización, el traslado y el depósito son del conductor, que es quien tenía el control del vehículo al cometer la infracción.
4.6 Sanciones
Conducir por encima de la tasa es una infracción muy grave. Cuánto pagas y cuántos puntos pierdes depende de cuánto te pases (la figura 3 lo resume para el alcohol):
| Infracción | Multa | Puntos |
|---|---|---|
| Pasar la tasa sin llegar al doble (general: de 0,25 a 0,50 mg/l; novel o profesional: de 0,15 a 0,30 mg/l) | 500 € (1.000 € si ya te sancionaron por alcohol el año anterior) | 4 |
| Pasar el doble de la tasa (general: más de 0,50 mg/l; novel o profesional: más de 0,30 mg/l) | 1.000 € | 6 |
| Negarte a las pruebas de alcohol o de drogas | 1.000 € | 6 |
| Conducir con presencia de drogas en el organismo | 1.000 € | 6 |
Además, puede ser delito (Código Penal):
- Conducir un vehículo de motor o un ciclomotor con más de 0,60 mg/l en aire o 1,2 g/l en sangre es delito siempre. Con menos, también lo es si conduces bajo la influencia del alcohol o de las drogas. Se castiga con prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y siempre con la privación del derecho a conducir por más de 1 año y hasta 4.
- Negarte a las pruebas cuando un agente te lo pide es delito: prisión de 6 meses a 1 año y privación del derecho a conducir por más de 1 año y hasta 4.
Figura 3. El mismo positivo pesa más si eres novel o profesional: tu límite es la mitad y el escalón de 6 puntos llega antes. Por encima de 0,60 mg/l, es delito para todos los que conducen un vehículo de motor.
Ojo en el examen: negarte a la prueba no te libra de nada. Es infracción muy grave (no grave), con 6 puntos, inmovilización del vehículo y, además, delito.
5. Drogas y medicamentos
5.1 Drogas
Está prohibido conducir cualquier vehículo, y también una bicicleta, con presencia de drogas en el organismo: no hace falta que se noten sus efectos ni hay una cantidad permitida. El Reglamento habla de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes u otras sustancias análogas. Es una infracción muy grave que quita 6 puntos (tabla del apartado 4.6) y, si conduces bajo su influencia, delito.
Las pruebas son obligatorias en los mismos casos que las de alcohol, también en los controles preventivos. Primero se hace una prueba de saliva con un dispositivo autorizado y después se analiza una muestra de saliva en un laboratorio. Si no se pueden hacer, se ordena un reconocimiento médico o un análisis clínico. Puedes pedir un contraste, preferentemente con un análisis de sangre. Si das positivo o te niegas, los agentes pueden inmovilizar el vehículo, y los gastos son del conductor.
Qué hacen las drogas al volante (cada una a su manera):
- Percepción errónea del tiempo y del espacio: calculas mal distancias y velocidades.
- Ilusiones ópticas y, con algunas, alucinaciones.
- El cannabis provoca somnolencia y empeora la coordinación y los reflejos.
- La cocaína y otros estimulantes reducen la capacidad de concentración, dan exceso de confianza y llevan a conducir de forma más arriesgada y agresiva. Cuando pasa el efecto, llega el cansancio.
- Mezcladas con alcohol o con otras drogas, los efectos negativos aumentan.
Las drogas ponen en riesgo a todos los que están cerca, no solo al que conduce, y aparecen a menudo en los accidentes más graves. Las preguntas del examen dicen que el alcohol, las drogas o los psicofármacos se detectan en torno al 37 % de los conductores fallecidos.
5.2 Medicamentos
Tomar un medicamento no te impide conducir por sí solo. La Ley de Tráfico excluye de la prohibición de las drogas las sustancias que tomas por prescripción médica y con finalidad terapéutica, siempre que estés en condiciones de conducir con la diligencia y la atención debidas. Pero el Reglamento incluye entre las sustancias prohibidas los medicamentos que alteran el estado físico o mental necesario para circular sin peligro: si un medicamento te deja así, no puedes conducir.
Hay medicamentos que reducen la atención y aumentan el tiempo de reacción, y con ellos el riesgo: por ejemplo, los tranquilizantes, los que ayudan a dormir y algunos antialérgicos. Su envase lleva este pictograma: un triángulo rojo con un coche negro dentro y la leyenda «Conducción: ver prospecto».
Si estás en tratamiento:
- Lee el prospecto y conoce los posibles efectos secundarios.
- Consulta al médico o al farmacéutico si puedes conducir, y sigue sus indicaciones.
- No te automediques ni mezcles medicamentos con alcohol.
- Si notas sueño, mareo o lentitud, no conduzcas.
6. Salud, emociones y edad
Tu estado de ánimo y tu salud también conducen contigo.
| Situación | Cómo te afecta | Qué conviene hacer |
|---|---|---|
| Resfriado o gripe | Somnolencia y pérdida de concentración | Seguir las recomendaciones del médico; si te encuentras mal, no conducir |
| Alergia respiratoria | Los estornudos seguidos reducen la concentración (cierras los ojos un instante) | Circular con las ventanillas cerradas; si tomas antihistamínicos, que sean de los que no dan sueño |
| Depresión | Cuesta más mantener la atención y aumenta la inseguridad al tomar decisiones | Consultar al médico o especialista si puedes conducir |
| Estrés o alteración emocional fuerte (enfado, nervios, una mala noticia) | Afecta a la concentración, al tiempo de reacción y a las decisiones | Evitar conducir hasta calmarte |
| Edad avanzada | Disminuyen la vista y el oído, y la reacción es más lenta | Más prudencia y más margen; revisar la vista y el oído |
Las personas mayores tienen más riesgo en las situaciones de tráfico complejas que exigen una respuesta rápida, aunque compensan con experiencia y prudencia. En los conductores jóvenes, uno de los principales factores de accidente es el exceso de velocidad. Según las preguntas del examen, los grupos más propensos a los accidentes por distracción son los jóvenes de 18 a 25 años y los mayores de 70.
7. La velocidad y lo que percibes
Cuanto más rápido vas, más se estrecha tu campo visual: la vista se concentra en el centro y dejas de percibir lo que pasa a los lados. Ves peor las señales y los peligros laterales (un peatón que va a cruzar, un coche que sale de una calle), y además tienes menos tiempo para entender lo que ves. El alcohol, las drogas y la fatiga estrechan el campo visual de la misma forma.
Figura 4. A más velocidad, o con alcohol, drogas o fatiga, el campo visual se estrecha: lo que está a los lados, como una señal o un peatón, deja de verse. Sin escala.
Conducir mucho tiempo a velocidad elevada también acelera la fatiga y aumenta los comportamientos agresivos.
8. Las distracciones
Una distracción es cualquier cosa que te aparta de la conducción: te hace quitar la vista de la vía, soltar el volante o pensar en otra cosa. Su efecto es el de siempre: reacciones más lentas, que llegan tarde. Las distracciones son una de las principales causas de accidente. Para evitarlas, mantén una atención constante a la vía, al tráfico y a las condiciones en que conduces.
Pueden venir de muchos sitios:
- Del interior del vehículo: el móvil, el navegador, la radio, comer o beber, fumar, mirarse en el retrovisor, buscar un objeto, el alboroto de los niños detrás, un animal suelto.
- Del exterior: una valla publicitaria, un accidente en el otro sentido, el paisaje. La vía, su entorno y el propio vehículo pueden distraerte.
- De ti mismo: tu estado físico o emocional (cansancio, preocupaciones, una discusión).
La monotonía también distrae. Por eso las distracciones son más frecuentes en autopistas y autovías: largas rectas, sin cruces y con poco tráfico, en las que la atención se relaja.
8.1 El teléfono móvil
La norma. Está prohibido usar durante la conducción el teléfono móvil o cualquier otro sistema de comunicación. Solo puedes hablar cuando la comunicación se hace sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares: un manos libres que no te obliga a tocar el teléfono ni a llevar nada en la oreja.
- «Durante la conducción» incluye estar detenido en un semáforo o en un atasco: no has parado ni estacionado, sigues circulando. Allí tampoco puedes cogerlo.
- Sujetar el móvil con la mano quita 6 puntos. Usarlo con las manos de otra forma (por ejemplo, tocarlo en el soporte) o llevarlo ajustado entre el casco y la cabeza, 3 puntos. En los dos casos, multa de 200 €.
- Sujetarlo con el hombro tampoco vale: impide el manejo correcto del volante.
- Solo están exentos los agentes de la autoridad en el ejercicio de sus funciones y los conductores de las Fuerzas Armadas que circulan en convoy. Ni los conductores profesionales ni los de vehículos pesados lo están.
- En moto o ciclomotor se permite el intercomunicador inalámbrico certificado u homologado integrado en el casco, solo para hablar o para navegar.
Aunque sea legal, el manos libres distrae. La conversación ocupa la mente: mientras hablas te cuesta mantener la atención y, en una llamada de más de minuto y medio, dejas de percibir señales importantes. Por eso:
- Haz llamadas cortas, de menos de un minuto. Si te llaman, di que estás conduciendo y que llamarás después.
- Si tienes que hacer una llamada, aunque sea urgente, busca un lugar seguro donde detenerte y hazla parado. No pares en cualquier sitio, y reducir la velocidad mientras hablas tampoco es la solución.
- La medida más eficaz es detener el vehículo en un lugar seguro antes de usar el teléfono.
8.2 Navegador y pantallas
El navegador (GPS) está permitido, pero es una fuente importante de distracción si lo manipulas o lo consultas mientras conduces.
- Programa la ruta antes de empezar el trayecto. Si hay que cambiarla, para en un lugar seguro o pídeselo a un acompañante.
- Manipularlo con las manos mientras conduces está prohibido y quita 3 puntos.
- Tu criterio prevalece siempre. Si te indica algo contradictorio o peligroso (entrar en una calle prohibida, girar donde no se puede), mandan las señales y tu juicio, no el aparato.
Con el vehículo en movimiento no puedes usar pantallas con acceso a internet, monitores de televisión ni reproductores de vídeo o DVD: el Reglamento las considera incompatibles con la atención permanente. Las excepciones son los monitores a la vista del conductor necesarios para ver la subida y bajada de peatones (en un autobús), la cámara de maniobras trasera y el navegador.
8.3 Auriculares
Está prohibido conducir con cualquier tipo de casco de audio, auriculares o instrumentos similares conectados a aparatos que reciben o reproducen sonido, u otros dispositivos que disminuyan la atención. Tampoco para hablar por teléfono. Quita 3 puntos.
Las excepciones son la enseñanza y las pruebas de aptitud en circuito abierto para obtener el permiso, cuando las exija el Reglamento General de Conductores, y el intercomunicador integrado en el casco de moto o ciclomotor.
Ojo en el examen: para el móvil, la excepción no es «llevar un auricular», sino no usar ni las manos ni auriculares. Un auricular en la oreja, aunque sea para hablar, está prohibido.
8.4 Otras distracciones
- Comer o beber mientras conduces es una distracción peligrosa: sueltas el volante y apartas la vista. Hazlo en una parada.
- Fumar no está prohibido, pero distrae (encender, la ceniza) y el humo molesta a la vista.
- Mirarte en el retrovisor para peinarte o arreglarte es peligroso: en ese momento dejas de atender a la carretera.
- Los niños: llévalos bien sujetos y entretenidos. Si alborotan y te distraen, para en un lugar seguro.
- Lo de fuera: vallas publicitarias, el paisaje o un accidente en el otro sentido. Mira la carretera.
9. La postura al volante
Una buena postura retrasa la fatiga y te deja manejar los mandos con rapidez y precisión. Regula el asiento antes de arrancar:
- Espalda: apoyada por completo en el respaldo, también la parte alta, sin dejar hueco. El respaldo, casi vertical, sin llegar a estar completamente recto ni muy reclinado.
- Brazos: al sujetar el volante, ligeramente flexionados, sin tener que adelantar el cuerpo ni separar la espalda del respaldo.
- Piernas: al pisar los pedales a fondo, ligeramente flexionadas, nunca totalmente estiradas.
El reposacabezas y el cinturón se ven en el tema «Seguridad y conducción económica».
Novedades de la norma
- 1 de octubre de 2026 (Real Decreto 518/2026). El Reglamento prohíbe conducir con cualquier tipo de casco de audio, auriculares o instrumentos similares, u otros dispositivos que disminuyan la atención (antes hablaba solo de «cascos o auriculares»). La excepción de la enseñanza y las pruebas en circuito abierto, que antes era solo para el permiso de motocicletas, vale ahora cuando la exija el Reglamento General de Conductores. Se permite expresamente el intercomunicador integrado en el casco de moto y ciclomotor y quedan exentos también los conductores de las Fuerzas Armadas en convoy. Estas reglas ya estaban en la Ley de Tráfico desde 2022; el Reglamento se pone al día. Lo que no cambia: el móvil solo sin manos ni auriculares.
- 21 de marzo de 2022 (Ley 18/2021). Tasa 0 para los conductores menores de edad. Sujetar el móvil con la mano pasa a quitar 6 puntos (antes, 3).
Cifras que tienes que saber
| Qué | Cifra | Matiz |
|---|---|---|
| Tasa general | 0,5 g/l en sangre / 0,25 mg/l en aire | Cualquier vehículo, VMP y bicicletas |
| Noveles y profesionales | 0,3 g/l / 0,15 mg/l | Novel: 2 años desde el primer permiso. Profesional: según el vehículo |
| Menores de edad | 0 | Cualquier vehículo |
| Delito por alcohol | Más de 0,60 mg/l o 1,2 g/l | Con menos, si conduces bajo su influencia |
| Segunda prueba de alcohol | Al menos 10 minutos después | También si das negativo con síntomas evidentes |
| Alcohol: multa y puntos | 500 € y 4 puntos / 1.000 € y 6 puntos | Hasta el doble de tu tasa / más del doble. Reincidente en el año: 1.000 € |
| Drogas o negarte a las pruebas | 1.000 € y 6 puntos | Negarte, además, es delito |
| Móvil | 6 puntos sujetándolo con la mano; 3 de otra forma | Multa de 200 € |
| Auriculares o manipular el navegador | 3 puntos | Multa de 200 € |
| Pico de alcohol en sangre | Entre 30 y 90 minutos | Como norma general, alrededor de una hora |
| Tiempo de reacción normal | Medio segundo a un segundo | Lo alargan fatiga, sueño, alcohol, drogas y distracciones |
| Pausas en un viaje largo | Cada 2 horas o cada 200–300 km | Consejo, aproximado |
| Llamadas con manos libres | Menos de un minuto | Consejo |
Resumen
- Tienes que estar siempre en condiciones de controlar el vehículo, con libertad de movimientos, campo de visión y atención permanente.
- Fatiga, sueño, alcohol, drogas, tranquilizantes y distracciones aumentan el tiempo de reacción y la distancia que recorres sin frenar.
- La fatiga se previene con pausas cada 2 horas o 200–300 km y solo se cura descansando; el sueño, durmiendo en un lugar permitido.
- El alcohol alcanza su máximo entre 30 y 90 minutos después de beber. Solo el tiempo lo elimina.
- Tasas: 0,5 g/l o 0,25 mg/l en general; 0,3 g/l o 0,15 mg/l para noveles (2 años desde el primer permiso) y profesionales; 0 para menores.
- Todos los conductores, también los ciclistas, están obligados a someterse a las pruebas de alcohol y drogas, también en controles preventivos.
- Positivo o negativa: inmovilización, salvo que conduzca otra persona habilitada. Negarte es muy grave, quita 6 puntos y es delito.
- Prohibido conducir con presencia de drogas en el organismo: 6 puntos.
- Los medicamentos con el triángulo rojo y el coche pueden afectar a la conducción: lee el prospecto y consulta al médico o farmacéutico.
- El móvil, solo sin manos ni auriculares, también detenido en un semáforo. Llamadas cortas o, mejor, parado en un lugar seguro.
- El navegador se programa antes de salir; tu criterio prevalece sobre sus indicaciones. Auriculares, prohibidos.
- A más velocidad, más estrecho el campo visual y peor percepción de las señales.
Comprueba que lo has entendido
1. Tienes el permiso A2 desde hace un año y hoy sacas el B. ¿Qué tasa máxima de alcohol en aire puedes tener al conducir tu turismo?
Respuesta
0,15 mg/l (0,3 g/l en sangre). La tasa de novel dura 2 años desde tu primer permiso, y el A2 solo tiene un año.
2. En un control preventivo das negativo en el etilómetro, pero el agente ve que hablas con dificultad y hueles a alcohol. ¿Puede hacerte otra prueba?
Respuesta
Sí. Con síntomas evidentes de ir bajo la influencia del alcohol, el agente te hace una segunda prueba aunque la primera haya dado negativo.
3. Das positivo y tu acompañante tiene permiso y no ha bebido. ¿Te inmovilizan el coche?
Respuesta
No hace falta: la inmovilización se evita si otra persona habilitada se hace cargo de la conducción. Tú no puedes volver a conducir hasta que tu tasa baje al nivel permitido.
4. Llevas tres horas conduciendo de noche y empiezas a bostezar. Bajas la ventanilla y pones la radio. ¿Es suficiente?
Respuesta
No. Eso solo te da unos minutos. Lo correcto es estacionar en un lugar permitido y descansar o dormir lo necesario.
5. Estás parado en un semáforo en rojo y suena el móvil. ¿Puedes cogerlo para contestar?
Respuesta
No. Detenido en un semáforo sigues conduciendo: solo puedes hablar con un manos libres que no exija usar las manos ni auriculares. Sujetarlo con la mano quita 6 puntos.
6. Un medicamento que te han recetado lleva en la caja un triángulo rojo con un coche. ¿Qué haces antes de conducir?
Respuesta
Leer el prospecto y consultar al médico o al farmacéutico si puedes conducir con él. Ese pictograma avisa de que puede reducir tu capacidad para conducir.
¿Ya te lo sabes?
